CONOCIENDO A VENEZUELA
Once cofradías, enraizadas en igual número de
comunidades de Venezuela desde hace cerca de cuatrocientos años, se rinden ante
el Santísimo Sacramento, el noveno jueves después del Jueves Santo, integrados
a la celebración católica del Corpus Christi. En cada una de estas comunidades,
las vestimentas, los bailes e instrumentos utilizados son diferentes, pero
tienen en común una ceremonia plena de religiosidad popular, devoción y fe
desprendida, en la que concurren los elementos de las culturas africanas y originarias,
en una tradición transmitida de padres a, signada por la participación popular,
la resistencia cultural, el desarrollo de vínculos solidarios y la celebración
de la espiritualidad.
Cada una de estas diabladas, que hoy se consideran
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, constituyen una expresión
profunda de la venezolanidad y nos hacen sentir orgullosos de nuestra condición
de pueblo multiétnico y pluricultural, perseverante y hermanado en la tarea de
fortalecer nuestro destino de patria independiente y soberana.
Este reconocimiento de la UNESCO a
los Diablos Danzantes de Corpus Christi de Venezuela proyecta
con intensidad al pueblo venezolano en el resto del mundo, desde una de sus
prácticas culturales de mayor arraigo y trascendencia, y lleva un mensaje de
amor, paz y solidaridad para todos los Pueblos.
Historia
Esta fiesta se ha ido derivando en varias versiones
desde su comienzo hasta la llegada de esta a nuestro país.
- La Primera
versión: Se sitúa el inicio de esta festividad en la edad media en 1208
cuando la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una
festividad en honor al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la
Eucaristía. Así, se celebra por primera vez en 1246 en la Diócesis de
Lieja (Bélgica).
- La segunda
versión: Se sitúa hace 400 años cuando cuentan que un sacerdote no tenia
suficiente dinero ni creyentes para sacar la procesión de Corpus Christi y
en vista de esto, expresa: “Si no hay creyentes para sacar al Santísimo,
que vengan los diablos entonces”. El cielo empieza a centellar, desatando
una fuerte tormenta, dando como resultado que en pocos segundos emergen
frente a la iglesia un poco de diablos que entran a la misma a oficiar la
misa, y según nos cuentan esta es una de las razones por la que hoy en día
se sigue realizando esta tradición.
- Tercera
versión: esta parte de la historia cuenta que en 1740 fue el primer
años o la primera vez que se presentaron los diablos de Yare, en dicho
momento era época de sequía y los pueblerinos desesperados por
perder la cosecha le piden a Dios que llueva, y luego en ese año llovió
torrencialmente y en agradecimiento el pueblo se ofreció a vestirse de
diablos, también se paran a los lados del camino donde recorren los
diablos con agua, comida.


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